
Un entrenamiento general de pesas reduce la grasa corporal, especialmente alrededor del estómago.
El experto norteamericano en Fitness, Sam Murphy, señala que “la grasa abdominal se puede eliminar más fácilmente que la grasa de las caderas y los muslos, y el ejercicio de levantamiento de pesas es especialmente eficaz”.
Levantado pesas consigues cambiar la grasa por músculo, que es mucho más denso, firme y te ayuda mucho más a caber en la ropa.
Además, debido a su intensidad, el metabolismo continúa en activo tras hacer la tabla de ejercicios. Es decir, que continúas quemando calorías mientras tu cuerpo se limpia de los subproductos químicos gracias el ejercicio, y vuelve a un estado de reposo.

Lo cual viene a decir, que al subir pesas sigues quemando grasas incluso cuando has dejado de hacer ejercicio.
A partir de los 30 años, la masa muscular empieza a degenerar si no se practica ejercicio. Especialmente la zona de las nalgas, el pecho y los brazos. Subiendo pesas de forma moderada se puede fortalecer cada una de estas zonas y combatir esa degeneración muscular debida a la edad.
Incluso, haciendo este tipo de entrenamiento de pesas, nuestro cuerpo se vuelve mucho más ágil, resistente y elástico; lo cual nos ayuda a estar menos cansados cuando nos vemos expuestos en nuestra vida diaria, a períodos de fuerte desgaste físico (estrés, ansiedad…).

Si comienzas a hacer unas dos sesiones de 30 minutos a la semana, pronto notarás la diferencia. Lo mejor es preguntar a algún entrenador de tu gimnasio o ir a clases específicas de entrenamiento con pesas.