
Antes de irse de vacaciones y tomar el sol, no debes olvidarte de preparar la piel para el bronceado, de modo que sea más seguro y también más duradero. Por eso es necesario someterla a un tratamiento regenerador.
Con este tipo de tratamiento lo que se consigue es reconstruir las zonas más dañadas de la piel y ayudarla a que ella sola sea capaz de reconstituirse. Uno de los elementos clave es la exfoliación combinada con técnicas hidratantes y nutritivas.
El agua es el componente natural que más va a ayudar a tu piel a regenerarse, ya que al ser un tejido vivo, también necesita “beber”.

No deben faltar en tu neceser cosméticos hidratantes y nutritivos, y todo tipo de productos que especifiquen la presencia de ingredientes reparadores y regeneradores.
ANTES DE SOMETERSE AL BRONCEADO

Hazte con sérums con protección solar. Estos cosméticos contienen vitaminas y regeneradores que retienen la hidratación que necesita tu piel y la ayudan a protegerse contra el sol.
Aunque la más sensible es la piel del rostro, no por eso hay que descuidar la del cuerpo. Ésta debe recibir también exfoliaciones –que pueden ser caseras– con guantes de crin para la ducha. La piel permanecerá de esta forma limpia de impurezas, sana y eso sí, tonificada.