
Una de las técnicas de depilación definitiva es la ELÉCTRICA. Mucha gente la confunde con la maquinilla eléctrica, pero no es lo mismo, ya que en este caso se debe acudir a un centro especializado que cuenta con sus máquinas y aparatos profesionales.
Las sesiones dependerán de la intensidad con que se utilicen, la zona a depilar, las características del vello y la persona.

El método es el siguiente: se introduce unas pequeñas agujas por los poros del vello que llegan hasta la raíz o la base del pelo, una vez dentro sueltan una pequeña descarga y así se quema el folículo piloso.
La mayor ventaja es la duración, de ahí que sea uno de los métodos de depilación definitiva junto con el láser.
La parte más negativa es el precio, es un tratamiento caro y además muy lento porque va trabajando pelo a pelo y por eso pueden crecer considerablemente el número de sesiones. Es, también, doloroso y puede dar como consecuencia la aparición de rojeces o costras pequeñas.
Una cosa que no debes olvidar si te haces la depilación eléctrica es que NO DEBES UTILIZAR por tu cuenta las PINZAS para eliminar los vellos sueltos que encuentres, si lo haces los resultados de la depilación eléctrica se perderán y no habrán servido de nada.