
Las manchas que en ocasiones presenta la piel, independientemente de que ésta esté sana o no, son alteraciones en la coloración de la dermis que pueden ser el resultado de multitud de factores.
Muchas manchas son sólo parte de nuestra fisionomía, que dan personalidad a nuestros rasgos diferenciándonos de los demás. Así, algunas como lunares, pecas, manchas de embarazos, manchas por el sol…no presentan más que un problema estético para algunas personas.
Sin embargo, algunas otras manchas, como las provocadas por causas hepáticas pueden traslucir algún tipo de problema importante con algún órgano interno, lo cual precisa de tratamiento especializado.
Las pecas son meras acumulaciones de pigmento que tienen forma redondeada y no uniforme. No son malas y suelen aparecer con el sol, de pequeños y sobre todo en gente con piel muy clara. Normalmente suelen difuminarse con los años, aunque en algunas personas permanecen por más tiempo.

Los lunares son muy variados. Los hay marrones de distintas tonalidades y negros, pueden ser planos o en relieve, y su nombre científico es “nevus”. Su origen es un exceso de pigmentación o una acumulación de pequeños vasos sanguíneos. No son malos, siempre y cuando no piquen, sangren o varíen su tamaño, forma o color.
Las manchas de nacimiento tienen unos tonos rojizos o marrones, que tienen una forma y un tamaño muy variado.
En el caso de las manchas azules, pueden ser consecuencia de un golpe, de una fuerte medicación o incluso de problemas más graves, como coagulación en la sangre, hemofilia, infecciones en el hígado o en la sangre o incluso cáncer. Si no ha habido ningún golpe que justifique su aparición es necesario acudir a un especialista que averigüe cuáles son las causas.
El “cloasma” o “melasma” es el nombre científico de las manchas provocadas por el embarazo. Son de un tono claro, y se deben a la alteración hormonal durante la gestación o durante la ingesta de anticoneptivos y/u hormonas. La zona más frecuente de aparición es el pecho, la frente y las mejillas.
Las manchas por el sol aumentan la melanina. Suelen aparecer frecuentemente en gente más mayor. Son irregulares y con un tamaño mayor que las pecas.
En caso de no saber muy bien si un lunar o mancha puede ser maligno, lo más aconsejable es acudir a un médico dermatólogo que lo estudie y lo diagnostique. De esta manera se saldrá de dudas más fácilmente.