
Últimamente está de moda el Botox pero, ¿qué es?, ¿realmente lo conocemos?, ¿realmente funciona o es un engañabobos?
El Botox es un medicamento descubierto en los años 1960’s en California.
En un laboratorio de investigación médica se descubrió que inyectando a los músculos sobreactivos con cantidades mínimas de toxina botulíca tipo A, se lograba disminuir la actividad muscular porque se bloqueaba la acetilcolina en la función neuromuscular. De manera que el músculo estaba “deshabilitado” en su capacidad de contraerse durante 4 – 6 meses.
Así, el Botox evita que al gesticular demasiado, la piel de la zona se rompa dando lugar a las arruguitas de expresión.
Este fármaco tiene muy pocas contraindicaciones y la frecuencia de aplicación varía según las necesidades de cada individuo.
Sin embargo, su uso en grandes cantidades en algunas zonas (como el cuello, por ejemplo) puede hacerlo inútil, porque el cuerpo creará defensas naturales que atacarán la sustancia principal del Botox.
Por esa razón algunos médicos no están a favor de su uso, aunque no hay estudios que revelen su ineficacia de forma oficial.

USOS DEL BOTOX
- Corrige las arrugas del entrecejo que se producen con el movimiento.- Corrige las patas de gallo.
- Corrige las arrugas de la frente.
- Corrige aquellas bandas en el cuello que se producen durante la contracción de músculos superficiales.
- Corrige las arrugas de expresión de la nariz.
- Eleva químicamente las cejas.
- Reduce la sudoración axilar y de las manos en casos de sudoraciones resistentes a otras formas de control.
- Se ha descrito y comprobado su eficacia en el tratamiento de ciertos dolores de cabeza debidos a tensión muscular.