
Los centros dedicados a la belleza y al wellness como spas y balnearios, cuentan con multitud de tratamientos cuyo objetivo principal es darle mayor belleza a nuestra piel.
De las terapias más solicitadas destacan las encaminadas a corregir pequeños defectos de la piel y mejorar el aspecto de la misma.
Destaca el uso del ozono sobre la piel, una poderosa arma contra las heridas y marcas cutáneas y que contribuye a mejorar el aspecto de cicatrices.

Este tratamiento consiste en emplear el vapor del ozono sobre la piel, especialmente la del rostro, en combinación con mascarillas exfoliantes y masajes que tienen como misión hidratar la piel.
El ozono hace que las posibles bacterias, patógenos, etc. se instalen en las capas más superficiales de la piel, gracias a su alto poder oxidante. Como consecuencia, la piel se cicatriza de heridas, se recompone y se regenera.
Sin embargo, la ozonoterapia no se puede emplear para eliminar las arrugas que ya se han formado, simplemente puede ayudar para –en combinación con otros métodos como el spa, la talasoterapia…- la recuperación y relajación.