
Ya hemos entrado de lleno en la temporada de otoño invierno 2007-2008, lo cual supone no sólo un cambio de vestuario, sino también de maquillaje.
Para la presente temporada de otoño invierno las tendencias en maquillaje están presididas por sobras de ojos ahumados y labios en intensos rojos.
Esta temporada prima ir natural, sencilla y fresca, pero muy chic. La reina esta temporada es la mirada, los ojos, que cobran un especial protagonismo.
Por eso, el maquillaje del rostro deberá ir en tonalidades muy claras, transparentes para dar un aire natural al cutis, aterciopelado. Las casas de Givenchy, Helena Rubinstein o Maybelline apuestan por bases de maquillaje muy finas para dar ese aspecto natural a la cara. Cosméticos con paletas matizadas, con texturas compactas que tienen propiedades hidratantes.
Los ojos buscan sorprender, expresar, “hablar”. De ahí que los tonos piedra, todo tipo de grises y ahumados traten de profundizar la pasión de la mirada. Gracias a su protagonismo, las sombras de ojos ofrecen esta temporada una amplia paleta de colores. Además de los grises y ahumados, se puede escoger una textura mucho más suave y ligera con tonos dorados, verdes y azules o violetas, todos ellos metalizados con cierta tendencia futurista.
Los labios son el otro gran protagonista de la temporada. Looks sofisticados que buscan explotar al máximo la sensualidad de la boca, creando unos labios carnosos y muy brillantes. Para las más atrevidas, los rojos intensos serán los que manden; para las menos, rosas y morados suaves serán la alternativa perfecta.
Para dar el toque final a un maquillaje perfecto: eyeliner. Aporta el toque sensual, elegante, que sirve de complemento ideal para los tonos metálicos en platas, grises, etc. de las sombras.
En resumen: esta temporada otoño invierno 2007-2008 se llevan unos ojos con sombras ahumadas, metalizadas, muy definidas que contrastan con labios rojos intensos y rosas suaves.