
La henna es una planta muy utilizada gracias a sus pigmentos, que pueden emplearse para realizar tatuajes temporales y también para teñirse el cabello.
Dado que es una planta natural, los tintes de henna tienen unos efectos mucho menos agresivos sobre la piel y el pelo. Sus tonos rojizos ayudan a conseguir una melena cobriza muy bonita, cuidada y sobre todo, natural.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los productos que se venden en las tiendas cuentan únicamente con henna, sino que muchos añaden otros ingredientes encaminados a obtener otras tonalidades. Por eso hay que leer detenidamente la composición. Asegúrate de que el producto que elijas incluya henna con pigmentos vegetales naturales en lugar de sales metálicas, que podrían dañar tu cabello.
Teñirse el pelo con henna es una forma natural de darle un toque distinto de color a tu cabello. No importa el tipo de pelo que tengas, liso, rizado, grueso, fino…la henna natural puede aplicarse sobre cualquier tipo. Aunque si tu cabello ha estado sometido a tratamientos químicos como permanentes o alisados, por ejemplo, lo más adecuado sería teñirlo después de un tiempo de reposo, para que el cuero cabelludo no sufra.
Aunque el tinte de henna es temporal, puede llegar a durar unos 6 meses en todo el cabello. No obstante es conveniente reforzar las raíces cada 5 semanas, aproximadamente, a medida que crece el pelo.
Lo que no debes olvidar es que aunque la pigmentación del tinte henna es rojiza, el color final que adquirirá tu cabello variará según tu color natural.