
Todos los días nos movemos por distintos ambientes que nos llevan a adoptar unas actitudes u otras. No es igual nuestra forma de ser en el trabajo que cuando nos vamos de copas con los amigos. Por eso hay que saber escoger los perfumes, colonias, fragancias…adecuadas a cada momento y a cada situación.
- Perfumarse para trabajar
Aunque existen multitud de trabajos distintos, podemos clasificarlos básicamente en dos grandes grupos: los que se encuentran atendiendo al público y los que se realizan a nivel individual. Si trabajamos de cara al público, el perfume debería ser suave, evitando los de fondo (fuertes) porque tienen un olor muy duradero. Cuando nuestro trabajo se realiza en una oficina con más personas, conviene escoger un perfume suave para que la mezcla de olores no sea demasiado intensa.
- Perfumarse por el día
La mañana es un momento ideal para escoger fragancias fresquitas y suaves. Olores como los cítricos te estimularán además a afrontar cualquier cosa que se te presente. Algunas como Agua Fresca de Rosas de Adolfo Domínguez o Aire de Loewe, son opciones muy acertadas.
- Perfumarse por la noche
Lo que diferencia la noche del día es la posibilidad de acudir a perfumes y fragancias con unos toques más intensos. Gloria de Cacharel, Poison de Dior o Baby Doll de Yves Saint Lauren son buenos ejemplos.
- Perfumarse para disfrutar
Si lo que buscas es deleitarte con los olores, puedes recurrir a determinados componentes de algunas colonias que estimulan y producen muy diversas sensaciones. Existen fragancias que ayudan relajarse, a cuidar de nuestra belleza y de nuestra salud, es la “aromaterapia”.
Algunos de los olores más utilizados son:
LIMÓN. Estimula los reflejos y aporta energía.
JAZMÍN. Incide sobre la seguridad en una misma, la audacia y un toque de autoridad.
ÁMBAR. Actúa como afrodisíaco, afina la audacia, la resistencia y la determinación.
LAVANDA. Ayuda a relajarse y calmar el sistema nervioso.
PACHULÍ. Aporta extroversión, desparpajo y seguridad.
MANZANA Y MELOCOTÓN. Relajantes, facilitan la concentración y la receptividad.