
Cuando se habla del cuidado del cuerpo, una de las partes que suele olvidarse con más frecuencia son los pies. Los pies soportan el peso de todo el cuerpo y en muchas ocasiones se deja su cuidado por otras partes del cuerpo. Cuidar los pies es importante para mantenerlos sanos y hermosos.
La piel de los pies es extremadamente delicada y cuidarla de forma habitual es una necesidad mayor si quieres que tus pies luzcan bonitos y atractivos.
El primer paso para conseguir un cuidado de pies adecuado es retirar las durezas y la piel muerta. Para ello lo mejor es recurrir a la piedra pómez, que retirará las pieles muertas de las zonas superficiales, alisando la piel y dejándola renovada. Introduce los pies en una palangana con agua caliente y mantenlos sumergidos durante al menos 15 minutos. Conseguirás reblandecer la piel y limpiar bien la zona.
Masajea los pies y ve retirando los residuos de las capas superficiales. Una mezcla de sales minerales y/o sales de baño hidratantes harán que tus pies se suavicen.
Lleva las uñas de los pies bien cuidadas y cortas, para evitar que se te claven en la carne o te hagan rozaduras con los zapatos. Deberás escoger un calzado que sea respetuoso con tus pies, para evitar que los apriete demasiado o no los deje respirar.