
Muchas cremas y productos de belleza se dedican a ayudarnos a combatir los signos del envejecimiento. Sin embargo, existe un remedio natural mucho más sencillo que puede servir de complemento y reforzar los resultados de estas cremas. ¿Quieres saber cuál?
Es tan sencillo como consumir de 3 a 4 nueces todos los días. Gracias a la gran cantidad de vitamina E, tienen un gran poder antioxidante y, además, sus aceites naturales y minerales contribuyen a mantener la piel sana y joven.
Otros ingredientes naturales son la miel y el huevo. Nutren la piel, la dan “de comer” y la mantienen hidratada y con un aspecto más juvenil. Puedes hacerte una mascarilla con ellos para tratar tu cutis de manera sencilla y casera:
Vierte en un recipiente una cucharada de miel y una yema de huevo. Bate enérgicamente y cuando obtengas una pasta uniforme, aplícala sobre el rostro directamente con la ayuda de tus dedos índice y corazón. Extiende un poco por el cuello también. Deja actuar 20 minutos y retírala con una toalla empapada de agua tibia.
Tu piel quedará suave y con un aspecto muy joven. Aplícala al menos cuatro veces a la semana.