
El mal tiempo, el frío, el aire, la lluvia…todo puede contribuir para castigar tu cabello. Pero no te agobies, con este sencillo truco conseguirás proteger tu pelo y lo mantendrás sano, brillante y divino.
Una vez a la semana aplica una mascarilla hidratante sobre tu cabello. La puedes hacer tú misma desde casa, a base de aceites esenciales.
Debes mezclar una cucharada y media de azúcar moreno con 70 gramos de aceite de oliva virgen. Cuando obtengas la pasta homogénea, añade media cucharada de extracto de vainilla poco a poco hasta que consigas una mezcla uniforme.
Aplica la mascarilla sobre el cabello previamente lavado, con la yema de los dedos. Extiende la pasta de la raíz a las puntas y masajea el cuero cabelludo suavemente.
Envuelve después tu pelo en un gorro de ducha durante media hora y luego aclara con abundante agua. Luego podrás secarlo y peinarlo como de costumbre.
Si aplicas esta mascarilla por la noche, los resultados serán espectaculares.