
Algunos de los productos que consumimos son una ayuda potencial para nuestra belleza. A veces sólo hay que abrir la despensa o el frigorífico para encontrar los mejores remedios y fórmulas de la cosmética.
Algunos ejemplos son la leche, el cacao o las uvas. Todos ellos tienen vitaminas y nutrientes que ayudan en los tratamientos cosméticos como elementos para retrasar el envejecimiento.
La LECHE, además de calcio para los huesos, es uno de los ingredientes más usados en los cosméticos para suavizar y tonificar la piel. La deja flexible y muy rejuvenecida gracias a que contiene suero lácteo, que se encarga de estimular la producción natural de colágeno. Entre los cosméticos que la incluyen en sus productos está Lancaster, con su línea Aquamilk, o Lactovit, con toda su gama de productos.
El CACAO, a pesar de la creencia general de que engorda, consigue ADELGAZAR. Su capacidad para activar el proceso de lipólisis ayuda a potenciar el proceso natural que elimina las grasas. Por no mencionar su gran poder de hidratación: su contenido en vitaminas A, B, C, D, E y K, aminoácidos y activos de la microcirculación, hacen que la piel se reestructure y fortalezca, además de servir de componente contra las arrugas.
Las UVAS se han utilizado desde hace muchos años, no solo para deleitar el paladar, sino para cuidar la piel. Estimulan la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, contrarrestan la acción de los radicales libres, refuerzan y suavizan la piel, y sirven como un estupendo exfoliante.