
La piel de la zona del escote y del cuello es muy frágil, muy fina, y necesita cuidados especiales. Es importante cuidar las zonas con mucha atención, ya que muchas veces no se sabe cómo hacerlo correctamente.
Desde los 35 años, la aparición de arruguitas y/o pequeñas líneas verticales en el escote son indicio de una piel que necesita hidratación y nutrición. Ante esta situación, hay que emplear cremas antiedad y con elementos nutritivos que prevengan los signos de envejecimiento. De esta manera se frena el proceso y se mantiene la piel cuidada.
Las largas exposiciones al sol pueden dar lugar a problemas de pigmentación de la piel en el escote. Por ello hay que utilizar un protector solar todos los días que se lleve esta zona al descubierto. Con el sol, el fotoenvejecimiento de la piel es más acelerado y hay que proteger la zona de los rayos solares.
Debido a la fragilidad de la piel del cuello y escote no es bueno realizar peelings de manera frecuente, sino que es mejor hacerlo sólo una vez al mes y con productos más suaves, que no contengan partículas de arrastre.
En general, desde los 30 años es necesario cuidar la piel de cuello y escote como la del rostro, con los mismos cuidados y atenciones. Es decir, con los cuidados básicos indicados a pieles secas y normales.