
El olor de algunas fragancias es muy especial y no es agradable que se pierda con el tiempo. Para evitar esos inconvenientes se pueden tomar precauciones que ayuden a prolongar el olor y hacer que los perfumes duren más.
Normalmente los perfumes suelen durar unos dos años, aunque una vez abierto el envase, el contenido está más expuesto y puede alterarse el olor. Es mejor que mantengas el frasco cerrado para que su fragancia dure más.
No dejes los frascos expuestos al sol, el calor y la luz directos, los lugares umbríos y sexos mantienen la fragancia intacta. Un truco es guardarlos en la caja en la que estaban envasados.
Los formatos pequeños son los más adecuados para que las fragancias no se alteren. Si los frascos son muy grandes y contienen mucha cantidad de perfume, éste está más expuesto a perder la finura y textura originales.
Mover o agitar en exceso los frascos puede perjudicar a la larga el olor. Por otro lado, aquellos que contengan una mayor cantidad de alcohol durarán más. Por eso, las aguas de colonia o de toilette son más efímeras que las aguas de pefume, y éstas que los extractos.